Por Dino Devoto Varela
Existe un prototipo de chileno que es el que emerge cuando llega al poder y se marea con él. Igual que el parroquiano que llega al bar y fanfarronea con la bebida. Todos los que están allí saben que tarde o temprano le va a entrar agua al bote y va a resbalar.
Crónica de una muerte anunciada, sin duda que el personaje con mayor proyección política que tenía en el gobierno y un futuro samurái para la izquierda chilena. Le correspondía una Senaduría, sin duda; ¿Presidenciable? Tal vez no mañana, pero pasado mañana, sin duda sí.
Esos días del primer beso en la costanera Manuel andaba on fire, excitado, cachondo y buscando una mujer. Estaba enamorado, tal vez atraído hacia la subalterna, pero por esos días no entendía cómo ella podía rechazarlo. Se sentía incomprendido, frustrado. Había hecho tanto por ella, por su padre. Por su familia. Cómo podía no sentirse atraído hacia él.
Rechazarlo a él que se forjó a sí mismo, quien, provinciano y médico, desde la militancia escaló a diputado y a tercera autoridad del país. ¿Cómo rechazarlo a él? Eso lo enardecía, le dolía y le humillaba. Y cómo a esos que no saben cuándo tomar la última copa, se mareo con su poder y creía que por eso le toca el papel de príncipe y no el de la Rana. Y resbaló.
Pero Manolito, falto de roce, nunca supo ni nadie le explicó que príncipe se nace, viene de familia y, que la tierra de oportunidades en Santiago le va a hacer sentir siempre que no pertenece al lugar que ocupa, más que provinciano o afuerino, es un desclasado que en esta sociedad del consumo la elite lo llama arribista o lisa y llanamente aspiracioncita. Le hacen desaires, una que otra desconocida. Es un buen soldado sin duda, para un destacado oficial. Bien lo sabe Mario Desborde lo que es ser político de la Derecha: Ninguno de los dos tienen linaje para jerarcas.
Se sentía superbo. Demasiado a la izquierda para pensar en los pecados Capitales y la soberbia. Sentía al mundo rendido a sus pies. – Se me resiste. ¿Qué se cree? Manejo el país. Hablaba solo. Se sentía molesto. La vería de nuevo, pero quería concretar. Quería sentirla, lo que cueste. Pero, como le susurra el auriga que sostiene la corona de laurel sobre su cabeza al victorioso general romano: “Memento Mori”, “recuerda que eres mortal”, mas Manuel no estaba escuchando. Sus apetitos concupiscentes no lo dejaban concentrarse ni tener la cabeza fría.
Recordemos que el ex subsecretario del Interior está siendo investigado y tiene medidas cautelares por abuso sexual y por presunta violación de una joven funcionaria que trabajaba a su cargo, por lo que la información que se encuentra en el celular va a ser importante para conocer los movimientos de Monsalve los días previos y posteriores al 22 de septiembre de 2024. Esto que permitirían perfilar una conducta previa y posterior al hecho denunciado.
Prefería salir a caminar. De incognito, pero sin guardia. Solo. ¿Dónde meterse? ¿Dónde encontrar a alguien? Poderoso pero encerrado en la ciudad. El Teléfono se mueve impaciente en la mano. Ningún chat que le interese. Ella no responde. Lo guarda con rabia.
El teléfono. Podría ver algo de porno. Para qué. Para sentirse peor. Un cercano le comentó de unos sitios de citas donde ayudan a “encontrar una pareja colombiana”. Quiso probar. Estuvo un rato calentando la tetera, pero sin que le gustara algo profundamente. Miró a las más jóvenes; miró con desgano a las más milf. Un chateo con una chica por un rato. Se interrumpe para mirar su WhatsApp: – ¡Ella no responde! -.
¿Y drogas para sedar mujeres? – “¡Para que lo suelte de una vez por todas!” -. Opciones que bien conoce un médico se puso a buscar según los componentes que tienen. Encontró el GHB que cumple con los requerimientos de la necesidad. Pero claro, esta droga de sumisión corresponde a una sustancia asociada a delitos sexuales.
Se ajusta el gorro y los lentes oscuros, y sigue cabizbajo caminando tomando la vía que lo devuelve a su encierro en el hotel.
-Oye! El subsecretario está en Viña. En su departamento de nuevo. ¿Cómo tan tonto para caer en esto? Lo hacía tan bien -, señaló la madre desde la cocina.
Es solo un buen actor mamá. Personificó el personaje que quería ser, pero le faltó humildad. Hay pocos genios y duran pocos días. Lo bajaron por torpe: estropeó su carrera -, respondí-.
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